A día 11 de Julio llevo 11 días sin fumar, no sin penurias, pero sigo adelante con mi propósito.

Ha sido un día duro de coche por pistas casi impracticables, hartas de baches y camiones que se dirigen a la frontera de Niger.

Nos alojamos en un motel de Kandi, a pocos kilómetros de Malanville, último pueblo al norte de Benin. Hemos paseado por su mercado, confluencia de mercancías venidas de Niger, Nigeria, Burquina Faso, Togo y Benin. Un mercado inmenso que me ha recordado los zocos marroquíes o los mercados indios. Callejuelas estrechas, hacinamiento de gente, olores indescriptibles, calor, y caos ordenado.

Después nos hemos acercado a la frontera con Níger y hemos contemplado el río del mismo nombre. Un río caudaloso de aguas verde oliva.

Al parecer, estos parajes pasan a ser de una etnia llamada Mokole . Dejamos la tierra de los Bariba, cultura más extendida, sin embargo, la etnia Fon es la que cuenta con más población. Al retomar nuestro camino hacia Kandi hemos visto a un demente vagando por el arcén de la carretera (o algo parecido.) Los locos son abandonados a su suerte por las familias. Viven de la caridad de las personas hasta su muerte. Puede parecer cruel pero pensemos que nosotros también abandonamos a nuestros semejantes en los psiquiátricos y allí quedan apartados para tranquilidad de nuestras mentes.

Pedro ha enfermado. Tiene una especie de gastroenteritis asociada a una leve gripe (aún no sabemos si será la A y tendremos que abandonarlo en un arcén) Lo ha pasado algo mal pero lo estamos cuidando y espero que mañana esté como nuevo.