Volviendo a N’ Dali, donde nos alojamos en estos momentos, nos hemos topado con una ceremonia de entierro de un cazador. Se llama “Goyeru” y consiste en bailar en círculo alrededor de la tumba del difunto. Bailan descalzos y sin pañuelo en la cabeza en señal de respeto. Otro grupo acompaña la danza tocando una especie de maracas. ¡Impresionante y único!. Por la tarde hemos ido al mercado del pueblo. Todos cuentan con uno. Es muy difícil encontrar camisetas de fútbol de la selección de Benin y hemos encargado unas para que nos las traigan, ya veremos qué pasa.

Al caer la noche hemos conocido más anécdotas culturales curiosas como la manera que tienen para indicar con la mano la altura de algo o alguien. Ellos lo hacen con la palma hacia arriba, ¡justo al contrario que nosotros!.

Siempre se ofrecen las cosas con la mano derecha. Ésta significa todo lo bueno mientras que la izquierda todo lo malo.

Somos privilegiados al viajar con alguien que conoce tanto esta cultura y espero seguir empapándome todo lo posible. David y Sandra siguen sorprendiéndome para bien. Son encantadores.

Bueno, me voy a acostar. Mañana salimos hacia Kandi, nuestro próximo destino, más al norte. Antes voy a leer un poco.