Sobre la Fundación Kokari

Somos una fundación apolítica y aconfesional. Inscrita en el Registro de Fundaciones (Ministerio de Educación) por Orden Ministerial de 19/04/2010 con el número 1243, la Fundación Kokari nace con el deseo expreso de contribuir con su trabajo al desarrollo de las clases más desfavorecidas en África Occidental.

“Kokari” es una palabra baribá que se utiliza para agradecer a alguien la ayuda que se recibe.

KOKARI reúne a hombres y mujeres sensibles al problema de la injusticia provocado por el mal reparto de la riqueza. Nos importa y nos duele la situación de abandono y olvido que sufren los más pobres de la Tierra y, muy especialmente, en África.
Respeto, tolerancia, desarrollo sostenible, interculturalidad…nos parecen que son valores que hay que respetar, cuidar y desarrollar en una sociedad plural como la nuestra.

Nuestro objetivo principal es la formación y la educación en un desarrollo sostenible:

 

  • Apoyar la formación intelectual de los jóvenes y el desarrollo de los campesinos, hombres y mujeres, nos parece que es fundamental para que un pueblo sea libre y protagonista de su propio desarrollo.
  • Mejorar las condiciones de vida de las familias sin recursos que no tienen acceso a la sanidad, al agua potable y que sobreviven con muy poco dinero nos parece urgente.

Nuestra recompensa se encuentra en el esfuerzo y no en el resultado. Un esfuerzo total es una victoria completa.

Mahatma Gandhi

Antecedentes de la Fundación

El germen de la Fundación surge en el año 2003 en el I.E.S. Condestable Álvaro de Luna (Illescas, Toledo), cuando un grupo de profesores comenzó a desarrollar una iniciativa singular de apoyo a la educación africana en estos países. El proyecto ha ido implicando a toda la comunidad educativa del centro, que contribuyen con su trabajo, esfuerzo y participación a este proyecto educativo y social que pretende:

  • Contribuir al derecho de estudio y a la formación de estudiantes africanos sin recursos, sufragando los gastos educativos (alimentación y material escolar) de alumnos de educación secundaria o universitarios de las Repúblicas afriacnas de Benín y Togo (en la actualidad ya son 52 alumnos).
  • Evitar que las necesidades de subsistencia de las familias campesinas y con escasos recursos de las que son originarios los almunos terminen por impedir que completen su formación educativa.
  • Contribuir de forma “modesta” al desarrollo de estos países, mediante el fomento de la educación y la formación de sus ciudadanos.
  • Contribuir a la formación y al desarrollo de la mujer en estos países, que equilibre el tradicional desempeño de los roles sociales que se le atribuyen.
  • Establecer lazos de solidaridad entre nuestra comunidad educativa (Primer mundo), poniéndoles en contacto con la realidad de países no desarrollados y con necesidad de ayuda, contribuir a su formación en valores y ayudar de forma eficaz a a otras personas
  • Formar ciudadanos españoles más concienciados, comprometidos y solidarios con las actuales realidade sociales, económicas y políticas del mundo en el que les va a tocar vivir, a través de asociaciones, campañas de sensibilizacións obre desigualdades, etc.
  • Informar, concientizar y formar una conciencia más solidaria y comprometida con las actuales redes sociales.

El proyecto fue creciendo y extendiéndose a otros centros educativos, asociaciones, grupos de acción parroquial, grupos de teatro, de varias comunidades Autónomas: Castilla la Mancha, Madrid, Castilla y León, Andalucía, etc.

Desde el 2007 alumnos y profesores comenzaron a viajar a Benín para conocer y ver los proyectos de la Fundación, tomar contacto con la realidad de África, de sus gentes, de nuestros becarios, de sus costumbres. Finalmente, se hizo necesario constituir la Fundación KOKARI en 2010, para canalizar, supervisar y aplicar los medios para conseguir los fines del proyecto original, optimizando la aplicación de estos recursos en los países a los que van destinados, asegurando su adecuado uso.

Creemos que apostar por la educación supone fomentar el desarrollo en estos países y construírles un futuro sólido, que no contribuya a empujarles a emigrar. Tienen necesidades materiales de las que se ocupan otras ONGs (aunque no siempre de forma suficiente), pero nos parece más importante formar y educar un “capital” humano con buenos valores que posibilite y permita el desarrollo del país respetando sus tradiciones.